Y te cuento algo, cuando se estrenó esta peli de la imagen fui solo al cine. No soy nada llorón, un poco sensible a temas de belleza, o a lo mejor lloro de vez en cuando por agobios pero nada de llorar en el cine, creo que sólo he llorado una vez delante de una pantalla, cuando se murió David el gnomo y se convierte en árbol... total, que me voy a mi cine a ver Brokeback Mountain. Nene, cuando empieza el jaleo trágico-romántico empecé a llorar en el cine como un subnormal, en serio, una vergüenza ajena que en mi vida... esa noche recuerdo que había quedado para tomar unas copas, te juro que me senté y a los diez minutos me tuve que ir a mi casa porque me sentía como si hubieran atropellado a mi perro en mis narices, una cosa aluinante de mal. Lo peor de todo es que al día siguiente estaba malisimo, casi con depresión, no me podía levantar de la cama... No paraba de pensar en la escena de la camisa vaquera colgada en la percha de alambre, se me ponen todavía los pelos de punta, recuerdo que por la tarde después de comer otra vez me dio la llantera. Como es natural se me fue pasando, gracias a Dios ¡sufrí una especie horrible de síndrome de Stendhal al revés! No se lo deseo a nadie.
Pues no termina aquí la cosa, al año compré la peli, ganas de sufrir que tiene uno, la puse y a los veinte minutos la tuve que quitar porque no podía verla. Y ahí está, muerta de risa junto a otro montón de pelis, sé que jamás la volveré a ver porque yo, que no lloro en el cine con esto lloré lo que no está escrito. Una vergüenza, Y!M!D!
PD. Creo que es la historia de amor más bonita que he visto en una pantalla.
Yo para desengrasar diré que hoy El País publica que el Gyllenhaal vuelve a estar soltero porque la wisperspun lo ha dejado por teléfono! Y yo sin un vuelo a L.A. para poder consolarlo...
Sr Q, me quedé de piedra cuando lo leí el viernes por la mañana en el periódico. Te juro que cuando colgué aquella foto no tenía ni idea de que la señora iba a morir dos días después. Soy un poco bruja, pero no tanto... ;-)) Y te juró que pensaba hacer una entrada sobre eso antes de leer tu comentario (que leí antes de hacer la entrada) ;-) Cosas de la vida... Ojalá se encuentre en el cielo con esos pedazo de machos con quién compartió peliculones y carteles. Bueno, y con Rod Hudson (su pareja en "Adiós a las armas", que me encanta) también.
Sr Q, a mi también me parece una de las historias de amor más bonitas que he visto jamás en una pantalla. Esta imagen del beso, entre violento y lleno de pasión y frustración, es increíblemente bello. Y la escena de la camisa colgada en la percha de metal tampoco me la puedo quitar de la cabeza. Siempre me emociono cuando la recuerdo.
También al tengo en dvd, pero nunca volví a verla en casa, pero de pronto me han entrado ganas, y prometa volver a verla pronto, porque me gusta emocionarme con una buena película de vez en cuando.
Lo que cuentas de que aún seguías emocionado (y muy tocado) al día siguiente es muy emocionante. Para que veas lo que nos puede llegar a hacer sentir una historia bien contada y bien hecha. Es una película de colección, sin duda. Por cierto, ¿leíste el relato corto en le que se basó la peli? Te lo recomiendo fervientemente. Yo lloré al leerlo. Con eso te digo todo.
Yo en cambio soy muy llorón en el cine. Suelo llorar mucho en el cine. Así ahora mismo, recuerdo como grandes lloreras las de La lista de Schindler o Bailando en la oscuridad (aquel paseo de Björk hacia su ejecución con aquella música fue de llorera total, con pañuelo y gran sonada de mocos incluída). Pero la gran, gran, llorera de mi vida en un cine fue con "Los puentes de Madison". No pude dejar de llorar en toda la película, y aún al día siguiente seguía teniendo una sensación muy parecida a la que tú tuviste al día siguiente de "Brokeback Mountain", de total desesperación y desasosiego, y de profunda tristeza. Para mí, otra de las historias de amor más bellas jamás rodada.
Y no, no pienses que es una vergüenza llorar en el cine. Es sólo una muestra más de nuestra sensibilidad... Aunque, ahora que caigo, yo debo de ser un sensiblero que te cagas.... ;-)))
Di, no me digas que Gyllenhaal está otra vez soltero. ¡Qué alegría! Sobre todo porque la sosaina esa no me gustaba nada para él. Tu eres mucho mejor para él, dónde va a parar. ¡Y yo ya ni te digo! Lo cuidaría requetebien... ;-))
¿Sabes que se ha muerto J. Jones, la protagonista del beso de muerte que colgaste el otro día?
ResponderEliminarY te cuento algo, cuando se estrenó esta peli de la imagen fui solo al cine. No soy nada llorón, un poco sensible a temas de belleza, o a lo mejor lloro de vez en cuando por agobios pero nada de llorar en el cine, creo que sólo he llorado una vez delante de una pantalla, cuando se murió David el gnomo y se convierte en árbol... total, que me voy a mi cine a ver Brokeback Mountain. Nene, cuando empieza el jaleo trágico-romántico empecé a llorar en el cine como un subnormal, en serio, una vergüenza ajena que en mi vida... esa noche recuerdo que había quedado para tomar unas copas, te juro que me senté y a los diez minutos me tuve que ir a mi casa porque me sentía como si hubieran atropellado a mi perro en mis narices, una cosa aluinante de mal. Lo peor de todo es que al día siguiente estaba malisimo, casi con depresión, no me podía levantar de la cama... No paraba de pensar en la escena de la camisa vaquera colgada en la percha de alambre, se me ponen todavía los pelos de punta, recuerdo que por la tarde después de comer otra vez me dio la llantera. Como es natural se me fue pasando, gracias a Dios ¡sufrí una especie horrible de síndrome de Stendhal al revés! No se lo deseo a nadie.
ResponderEliminarPues no termina aquí la cosa, al año compré la peli, ganas de sufrir que tiene uno, la puse y a los veinte minutos la tuve que quitar porque no podía verla. Y ahí está, muerta de risa junto a otro montón de pelis, sé que jamás la volveré a ver porque yo, que no lloro en el cine con esto lloré lo que no está escrito. Una vergüenza, Y!M!D!
PD. Creo que es la historia de amor más bonita que he visto en una pantalla.
Ay que bonito el comment de Q
ResponderEliminarYo para desengrasar diré que hoy El País publica que el Gyllenhaal vuelve a estar soltero porque la wisperspun lo ha dejado por teléfono!
Y yo sin un vuelo a L.A. para poder consolarlo...
Sr Q, me quedé de piedra cuando lo leí el viernes por la mañana en el periódico. Te juro que cuando colgué aquella foto no tenía ni idea de que la señora iba a morir dos días después.
ResponderEliminarSoy un poco bruja, pero no tanto... ;-))
Y te juró que pensaba hacer una entrada sobre eso antes de leer tu comentario (que leí antes de hacer la entrada) ;-)
Cosas de la vida...
Ojalá se encuentre en el cielo con esos pedazo de machos con quién compartió peliculones y carteles. Bueno, y con Rod Hudson (su pareja en "Adiós a las armas", que me encanta) también.
Sr Q, a mi también me parece una de las historias de amor más bonitas que he visto jamás en una pantalla. Esta imagen del beso, entre violento y lleno de pasión y frustración, es increíblemente bello.
ResponderEliminarY la escena de la camisa colgada en la percha de metal tampoco me la puedo quitar de la cabeza. Siempre me emociono cuando la recuerdo.
También al tengo en dvd, pero nunca volví a verla en casa, pero de pronto me han entrado ganas, y prometa volver a verla pronto, porque me gusta emocionarme con una buena película de vez en cuando.
Lo que cuentas de que aún seguías emocionado (y muy tocado) al día siguiente es muy emocionante. Para que veas lo que nos puede llegar a hacer sentir una historia bien contada y bien hecha. Es una película de colección, sin duda.
Por cierto, ¿leíste el relato corto en le que se basó la peli? Te lo recomiendo fervientemente.
Yo lloré al leerlo. Con eso te digo todo.
Yo en cambio soy muy llorón en el cine. Suelo llorar mucho en el cine. Así ahora mismo, recuerdo como grandes lloreras las de La lista de Schindler o Bailando en la oscuridad (aquel paseo de Björk hacia su ejecución con aquella música fue de llorera total, con pañuelo y gran sonada de mocos incluída).
Pero la gran, gran, llorera de mi vida en un cine fue con "Los puentes de Madison". No pude dejar de llorar en toda la película, y aún al día siguiente seguía teniendo una sensación muy parecida a la que tú tuviste al día siguiente de "Brokeback Mountain", de total desesperación y desasosiego, y de profunda tristeza.
Para mí, otra de las historias de amor más bellas jamás rodada.
Y no, no pienses que es una vergüenza llorar en el cine. Es sólo una muestra más de nuestra sensibilidad... Aunque, ahora que caigo, yo debo de ser un sensiblero que te cagas.... ;-)))
Di, no me digas que Gyllenhaal está otra vez soltero. ¡Qué alegría! Sobre todo porque la sosaina esa no me gustaba nada para él.
ResponderEliminarTu eres mucho mejor para él, dónde va a parar. ¡Y yo ya ni te digo! Lo cuidaría requetebien... ;-))